
Este versículo es muy hermoso para mí porque va más allá de la simple cordura. Ser tardo para la ira refleja el carácter mismo de Dios. Nuestro Dios es tardo para la ira (Salmo 103:8). Esta actitud, la «cordura» de ser tardo para la ira y pasar por alto la ofensa, va completamente a contracorriente de nuestra cultura.
Vivimos en una sociedad donde reaccionar con ira precipitadamente es algo común e incluso aceptado. Incluso las molestias menores tienden a provocar una respuesta inmediata de enojo. Cuando nosotros, como cristianos, nos dejamos llevar por la ira, no estamos siendo sal y luz; simplemente estamos reflejando la cultura. Pero si vivimos con una actitud paciente y pasamos por alto las ofensas, nos veremos muy diferentes del mundo, y la luz del evangelio resplandecerá a través de nosotros.
¿Qué te hace enojar? ¿Es cuando alguien se te atraviesa en el tránsito? ¿Cuando te han hecho daño o sientes que están vulnerando tus derechos? ¿Y qué hay de las acciones de tus familiares, amigos o compañeros de trabajo? A menudo, las personas más cercanas a nosotros pueden hacernos enojar u ofendernos con facilidad. ¿Qué ocurre cuando alguien menosprecia tu fe o hace un comentario trivial?
¿Reaccionas con ira precipitadamente?
Por favor, comprende lo que este versículo está diciendo: no dice «nunca te enojes» ni «todo enojo es pecaminoso», sino que seas tardo para la ira. Dios nos llama a renunciar al impulso de reaccionar con ira de inmediato. Nos ha dado la capacidad de abordar el enojo con calma y prudencia, considerando en oración si realmente necesitamos enojarnos.
Cuando reaccionamos con ira precipitadamente, le sigue la insensatez. Cuando reaccionamos así, es probable que nuestras acciones pecaminosas queden en evidencia. Lamentablemente, es fácil reaccionar con ira y mucho más difícil ser tardo para la ira. Dios promete enseñarnos esta disciplina y conformarnos a la imagen de Cristo si nos sometemos a Él en esta difícil tarea.
¿Qué le estamos enseñando a nuestros hijos?
Tengo tres hijos pequeños, así que paso mucho tiempo hablando con otros padres acerca de nuestros hijos. Hablamos de los valores que esperamos inculcarles. Y hay uno que surge una y otra vez: enseñarles a defenderse, a luchar por sus derechos. A menudo escucho a padres cristianos decirme que es importante que los niños aprendan a defenderse. Y, hasta cierto punto, estoy de acuerdo.
Pero ¿nos preocupa de la misma manera que nuestros hijos sean tardos para la ira? ¿Queremos enseñarles a pasar por alto una ofensa? ¿Les pedimos que busquen la paz con paciencia y bondad amorosa, incluso cuando es difícil? ¿Les enseñamos que seguir a Jesús muchas veces significa escoger el camino más difícil, más amoroso y más parecido a Cristo: ser tardos para la ira?
Enseñar a nuestros hijos a ser tardos para la ira significa cultivar esa actitud en nuestra propia vida. Sospecho que nos enfocamos en enseñarles a luchar por sus derechos porque, como adultos, eso nos resulta fácil. Ni siquiera tenemos que esforzarnos. Ellos lo ven cuando conducimos, cuando hablamos de nuestro día en el trabajo e incluso cuando los corregimos y disciplinamos.
Se necesita esfuerzo para mostrarles a nuestros hijos la importancia de ser tardos para la ira. Necesitamos enseñarles cómo se ve esa actitud en la práctica, y eso significa renunciar al resentimiento y dejar pasar las ofensas.
Esta actitud de ser tardos para la ira y pasar por alto las ofensas no es sólo sabiduría para la vida cotidiana; es parte de vivir el evangelio cada día. Podemos experimentar la «honra» de pasar por alto una ofensa porque servimos a un Juez justo y tenemos un Salvador glorioso que no nos ha tratado conforme a nuestros pecados. Podemos renunciar a nuestro orgullo y buscar a Dios, quien es tardo para la ira y grande en misericordia (Salmo 103:8).
Mientras memorizas Proverbios 19:11, busca en oración la fortaleza de Dios y la obra de su Espíritu para que puedas reflejar su carácter.
Para reflexionar
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¿Cómo se ve en la práctica ser tardo para la ira, en contraste con reaccionar con ira precipitadamente? ¿Por qué crees que es sensato ser tardo para la ira en tu vida?
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¿Pasarías por alto ciertas ofensas si fueras tardo para la ira?
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¿Qué cosas te llevan a reaccionar con ira precipitadamente? ¿Cómo podría una respuesta diferente reflejar la gloria del evangelio ante tus amigos, familiares y compañeros de trabajo?
Escrito para www.fighterverses.com por Melanie Morris



